La gente habla a los gritos. Yo me quiero concentrar y no me escucho. Lo peor es que la gente que habla a los gritos no conversa, grita a los otros y los interrumpe todo el tiempo, cree que está teniendo una charla pero lo que hace es llamar la atención del otro todo el tiempo para enseguida, cuando aquel empieza, o intenta hablar, lo corta, porque lo que realmente quiere es que el otro escuche lo que tiene para decir. Necesita que la escuchen, porque se debe sentir medio desescuchada. Pero pasa que generalmente, la gente que grita y que no escucha y que interrumpe y que es intolerante y que todo el tiempo está queriendo hablar y habla pero no deja que los otros hablen -charlas que se vuelven monólogos en los que todos nos quedamos deseando “que termine de hablar de una vez!”- pasa que esa gente está enferma y todo lo que dice se torna insoportable (como esa misma gente). Entonces yo digo, qué hacer con esto? Los escuchamos? Los dejamos seguir hablando y mientras pensamos en lo que vamos a hacer el sábado? Los ignoramos de una, descaradamente? Cada vez hay más gente que habla a los gritos y no escucha lo que los otros tienen para decirle. Es gente que necesita que la escuchen, justamente. Depresiones crónicas del dos mil. Bueno, me callo.