Si escribo poco, o mucho, o sobre distintos temas poco asociables entre sí. O si escribo sin observar una frecuencia más o menos ordenada, subiendo tres entradas un día y luego permaneciendo callado una semana. Si lo que digo está bueno o apesta. O simplemente escribo mal. Si invento palabras sin querer. Si soy egocéntrico, narcisista, narcisita. O irrespetuoso o nada más que un tarado que dice boludeces. Si no te gusta podés irte. La blogósfera es lo suficientemente grande para que convivan dos almas que se detestan.
Mayo 23, 2007